November 6th, 2019

NaNoWriMo 2019 - I dunno what I'm doing edition

Una breve introducción pública de qué pienso hacer este año con NaNoWriMo
Empecé a escribir un poco para NaNoWriMo el día de ayer, pero nada de lo que escribí me pareció algo digno de compartir, así que hoy trataré de escribir un plan o una serie de ideas con la intención de poner un poco de orden en la locura que es mi vida en estos momentos.
Hay tantos elementos que se encuentran en el aire, que me cuesta trabajo aterrizar qué quiero hacer para NaNo esta año. Justo escribí sobre eso en Twitter pocos días antes de que empezara el mes de Noviembre, y después de una rápida conversación con Hikusi, decidí que me animaría a escribir una serie de historias cortas, una historia por cada canción que Maubox ha sacado desde que iniciaron su carrera jeje.
Sé que eso no será suficiente para cubrir las 50,000 palabras que debo de alcanzar para el final del mes, pero será un buen ejercicio que me permitirá ser creativa y que me dará una buena excusa para escuchar en loop infinito algunas canciones de Maubox (estoy particularmente emocionada por Tu Tic Tac y MarQchisan estubo aquí).
Aunque sí será un reto, también me siento segura de que las palabras fluirán facilmente una vez que me siente a escribir.... principalmente porque todas las canciones de Maubox tienen algo especial que me cautiva y que siento conecta conmigo.
Si me siento satisfecha con lo que escriba, supongo que lo iré publicando en mi Livejournal. Pero estoy consciente de que muchas cosas que escribiré para el NaNoWriMo de este año serán historias cortas o inclusive reflexiones que se mantendrán sólo para mis ojos, pues están pasando muchas cosas en mi vida que aún estoy asimilando y que estoy tratando de procesar. Como siempre, escribir es una especie de terapia. Me ayuda a externar lo que se encuentra atorado en lo más profundo de mi corazón, de mi mente, de mi alma. Me ayuda a plasmar lo que está pasando en mi interior de forma (relativamente) coherente cuando antes sólo sentía nudos y dudas en mi interior.
Es por eso que NaNoWriMo, más allá de ser un reto de disciplina y de creatividad, se ha convertido en una especie de reflexión anual para mi. Me ayuda a observar dónde me encontraba y qué clase de temas eran mi prioridad en esos momentos de mi vida. Mis historias cortas o mis reflexiones se vuelven testimonios, fragmentos, pedacitos de mi historia.
Y la verdad es que aunque me propuse escribir más este año, la verdad es que también mi atención y mis objetivos se fueron difuminando con el paso del tiempo, principalmente porque mi energía y mis emociones se empezaron a enfocar en otros elementos que nunca me hubiera imaginado serían un tema a tratar cuando empezaba el año.
En fin. La vida es así. Una se imagina que tiene todo planeado y claro en algún momento, pero eventualmente, después de dar un par de pasos hacia donde pensaba que se debía dirigir, la tierra tiembla y los planes cambian.
Y yo he cambiado.
He cambiado mucho en este año y mi mundo también.
Y supongo que eso es algo que se verá reflejado en este NaNoWriMo. Pero está bien.
Estaré bien.
Me propondré escribir un poco de ficción, las historias cortas siempre me han hecho feliz. Pero también quiero escribir sobre aventuras y desventuras, sobre finales y reinicios, si llegase a prestarse la situación, incluso me gustaría escribir un poco de poesía también.
No lo sé. Creo que esta vez, de nuevo, mi NaNoWriMo terminará siendo una especie de Frankenstein, una mezcla extraña entre lo que vive de mi, lo que me rodea y lo que me gustaría imaginar. También creo que me gustaría escribir cartas. Una que otra carta dirigida a momentos, personas, situaciones que quizás ya no están.
Pero sobre todas las cosas, quiero recordarme que NaNoWriMo es un proyecto que me debe de traer felicidad. No estrés. No presión. No tristeza.
Los últimos tres días, al pensar en NaNoWriMo, sentía un poco de presión en el pecho, pues no me había sentado a escribir ni una sola palabra desde que el mes inició. No quiero eso. No quiero que mi deseo de mantener mi racha de NaNoWriMo interfiera con mi salud mental o con mi bienestar emocional. Así que si por azares del destino, NaNo se convierte en una especie de carga o algo que se sienta como un elemento negativo en mi vida, lo pondré en pausa y lo dejaré ir. Al final, esto lo hago porque quiero, no porque deba. Y quiero volver a tenerle ese cariño, esa sensación de mariposas en mi estómago que siempre me alegraba cuando veía que Noviembre se acercaba en mi calendario, en lugar de sentir miedo a fallar.
Creo que la razón principal por la que me he sentido con miedo de fallar este año es porque me he sentido un poco vacía los últimos meses. He estado llorando mucho. Mi cabeza parece estar rodedada por una nube invisible de pensamientos y de preocupaciones. Dudas sobre el futuro. Incertidumbre de dónde estaré o cómo estaré la próxima vez que Noviembre vuelva a aparecer en mi calendario.
En fin... no quiero iniciar esto con un tono negativo, simplemente estoy tratando de expresar un poco el cómo me he estado sintiendo últimamente. En realidad, hay muchas cosas por las que debería sentirme alegre. Trabajo duro y esfuerzos genuinos han llevado a resultados alegres. He presentado dos papers en una conferencia Scopus (logrando obtener el premio de mejor paper en cada una de esas categorías), tengo 3 ponencias que serán presentadas en Acapulco a mediados de este mes, mi último seminario de investigación (en que me tocaba presentar) fue todo un éxito y sólo necesito hacer algunas correcciones menores a la tesis para poder iniciar la defensa de mi propuesta y empezar a redactar el capítulo 4, el capítulo de los Resultados.
Incluso en este momento, mientras escribo estas palabras, me encuentro fuera de mi país, tratando de balancear mi tiempo entre tesis, pendientes, favores, NaNoWriMo y el proyecto Novus. He venido a Estados Unidos a dar una serie de clases en una escuela primaria internacional para correr el proyecto Novus con los estudiantes de aquí. La verdad es que hace tiempo que no me paraba frente a un salón de estudiantes, y mis interacciones con los alumnos el día de ayer me dejó llena de alegría y confianza de que voy por el camino correcto.
Sin embargo, no voy a mentir. He estado muy agotada. Muy cansada. Y tener a muchos alumnitos brillantes y motivados que tienen miles de preguntas sobre el medio ambiente, el uso del gadget que les será prestado y las diferentes maneras en las que pueden presentar los resultados de sus mediciones me dejó un poco cansada.
Oh. Muere la batería de mi laptop.
Supongo que lo dejaré hasta aquí para esta nota...
M