?

Log in

No account? Create an account

Previous Entry | Next Entry

Tantas cosas han pasado en tan poco tiempo que no sé siquiera por donde empezar.

Supongo que sería válido empezar por el principio. El origen de todo, cómo se fue desarrollando todo esto.

El 5 de febrero de este año, ví un poster rojo con las palabras "Concurso de Oratoria en Japonés"
Como lo mencioné aquí, al momento de ver el poster sentí un impulso muy grande para entrar al concurso... aunque tenía muchas inseguridades sobre mi japonés, que estaba moribundo.

El día que vi ese poster, escribí: "Me siento muy insegura como para incluso considerar la idea de participar, pero hay algo dentro de mi que me asegura que antes de que termine el año encontrare alguna forma de ir a Japón o de retomar el idioma. Es una de esas cosas de las que me siento incierta en ocasiones .. Pero estoy SEGURA de que podré superar esa inseguridad tarde o temprano y que al final todo estará bien.

Si hay algo que tengo claro en mi futuro, es que quiero vivir un tiempo en Asia hasta que haya dominado el idioma lo suficiente como para jugar todos esos otome games que no tienen traducción."

Aún recuerdo que la idea del concurso se quedó rondando en mi cabeza los días siguientes. Mariana me dijo que podría ir con la sensei para pedirle ir de oyente a su clase, y eso hice. Hice lo imposible por poder retomar vocabulario y gramatica suficiente como para escribir el ensayo que era requisito para ser entrevistado para el concurso.


Al final, un día antes del concurso, terminé mi pequeño ensayo de porqué me gusta el japonés.
Ahora que vuelvo a leer mi ensayo, no puedo evitar sonreír un poco al pensar las horas que le invertí y lo mucho que me esforcé para poder escribir ese parrafo.


Me citaron para un sábado 2 de marzo.
Estaba tan nerviosa y emocionada por la entrevista! Estuve viendo anime sin subtitulos, practicando temas de conversación básicos y le pedía a Arnulfo que solamente me hablara en japonés. El día de la entrevista, desperté a las 7 de la mañana. Estaba bastante nerviosa porque hacia MUCHO MUCHO tiempo que no hablaba japonés para que me evaluaran.
Cuando llegué al lugar, me impresionó la cantidad de personas que había esperando turno para la entrevista.

Antes de pasar a la entrevista nos dieron un documento legal para firmar. En el se aseguraba que si eramos seleccionados para el concurso, NO PODRIAMOS RENUNCIAR. Como ya estaba ahí y pues... era a lo que iba, firmé el documento rapidamente y fui la primera en pasar a la entrevista.

Ahi había dos japonesas. Me pidieron amablemente que me sentara y me presentara, asi que eso hice.
Después me pidieron que les dijera lo que había escrito en mi ensayo de porque me gustaba el japonés y pues... empecé a hablar.
Sobre Chihiro, sobre el idioma, sobre los kanjis...
Realmente en ese momento todo fluyo muy bonito, porque no me sentía intimidada por esas japonesas tan amables y porque estaba hablando de algo que me gustaba.

Me preguntaron si alguna vez había ido a Japón y les confesé que en lugar de fiesta de 15 años le había pedido a mi papá un viaje a Japón.

Monse: Estuve en Japón 5 días, en Tokyo
Japonesa A: Oh? Y que hiciste en Tokyo?
Monse: Fui al museo Ghibli... fui a Akihabara... arrastré mi familia al cine...
Japonesa B: ehhh???
Monse: Si, ese verano habían estrenado la primera película de Goro Miyazaki, "Gedo Senki "
Japonesa A: Si, conozco esa película
Monse: En ese entonces yo no había estudiado japonés y tampoco entendía mucho pero logré arrastrar a mi familia al cine. Fue muy divertido! ... Para mi... uhm... hai.
Japonesa B: Tu familia debe quererte mucho

Y pues.. la verdad es que sí. No cualquiera se deja arrastrar al cine a ver una película animada que no van a entender.

Después les conté que ya no había podido seguir con mis estudios del japonés debido a que mi horario de carrera es CRUEL Y MALVADO. Y ahí fue donde se vieron más impresioandas, porque ellas pensaban que yo había seguido con mis clases de japonés y que por eso podía hablar tan seguido.

Eso me subió mucho el autoestima y me hizo sentir que tal vez.. (solo tal vez) mi japonés estaba reviviendo, poco a poco.
Digo, de por sí no sabía antes MUCHO japonés. Pero había podido hablar sobre mi historia, sobre la razón de porque estaba ahí parada frente a ellas.

La verdad es que yo quise entrar a ese concurso para tener una motivante de retomar el idioma japonés.

"Independientemente de si llega a calificar o no para este concurso... no deje de esforzarse para el estudio del japonés. Tiene una fácilidad para el habla muy buena que le ayudará mucho" fue lo último que me dijeron.

Y salí de esa entrevista feliz. Motivada. Inspirada.
Realmente ya no me importaba si no calificaba. Haber logrado hablar con dos japonesas que, no solamente me entendieron, sino que también me alentaban a que siguiera adelante, fue algo que me dió muchas fuerzas.


La semana siguiente, me llegó el correo con el resultado.

"Gracias por participar en la selección del Séptimo Concurso del Discurso del Idioma Japonés en el Estado de Nuevo León.
Su trabajo está seleccionado para participar en el concurso.
Su categoría a participar es Categoría C."

Shock. Emoción. Nervios. Duda.
EHHHHHHH!? CATEGORÍA C?!?!

Si yo llegaba a calificar, estaba segura que sería en Categoría A... o B si bien me iba.
Pero no... al parecer la historia del cine había ayudado a que las japonesas me consideraran lo suficientemente buena como para entrar a la Categoría C.

Tenía que entregar mi discurso por correo a más tardar el 19 de marzo. El correo con el resultado me había llegado el 4 de marzo.
15 días para escribir un discurso de alrededor de 1000 caracteres. 15 días para escribir un discurso que durará al menos 4 MINUTOS.

Fue un proceso lento. Escribía ideas y pedazos de lo que podría ser mi discurso durante clases. Dormía pensando en temas. Arnulfo fue un gran apoyo para mi durante esta etapa de preparación. "Tu idea es buena. Todo va a estar bien." me decía.

Y fue durante ese tiempo donde Frida y Cintya (mi super amiga alemana y mi amiga peruana) me presentaron a Tsugumi.
Aún recuerdo el día. Fue un jueves, y yo estaba exhausta. El discurso al fin se había escrito (o al menos el primer borrador) y yo salía a las 7:30 pm. Tenía sueño. Quería dormir.

Pero había quedado de ir al Sierra Madre con Frida y otros amigos para conocer a Tsugumi. Arnulfo fue el que me obligó (literalmente) a NO PONERME LA PIYAMA y a salir al Sierra Madre. "Me lo vas a agradecer cuando ya estemos allá y te la estés pasando genial" me dijo.

Y tuvo razón. Me la pasé genial. Conocí a Joy y Joy, dos chicas koreanas. Platique mucho con el novio de Frida, que me dejó jugar con su Galaxy S3 (en ese entonces aún no se enunciaba el S4)  y luego... llegó Tsugumi.

Y empezamos a hablar en japonés. Ella, Aru y  yo nos divertimos mucho, hablando sobre anime y comiendo papas curly con un buen tarro de cerveza. Si mal no recuerdo, también hubo mucha pizza.
Fue una noche divertida y después de que Aru me obligará, el enseñé mi discurso a Tsugumi.

Y me dijo que le había gustado mucho! Además de eso me dijo que mi japonés era MUY bueno y que ella me iba a apoyar moralmente con toda la cuestión del discurso. Me sentí muy motivada a seguir adelante después de eso.
Porque independientemente del resultado, había hecho una amiga. Y era una amiga muy atenta y amable. (y japonesa!)

Después de muchos intentos, al final quedó mi version "final" del discurso. O al menos eso pensaba.
LA SEMANA DEL DISCURSO aun no terminaba de memorizar el último párrafo. Y entonces, por alguna razón, decidí cambiarlo. Porque para mi era importante enviar un mensaje que se quedará con el público independientemente del resultado.

Mi prioriad era poder comunicar algo que era muy personal pero que al mismo tiempo sentía que podía ayudar a otras personas a motivarse para cumplir sus sueños. Seguí practicando.

Y el jueves.... me enteré que había reprobado una materia. Y me sentí mal. Porque hacía MUCHO tiempo que no reprobaba en un parcial. Menos en una materia en la que me sentía tan segura! Fue un gran shock emocional y me invadió mucho sentimiento de impotencia y de injusticia.

Además de eso tuve otras cuestiones personales (conflictos, falta de contactos, enfermedad, etc.) que me dejaron con el animo por el suelo. No me sentía bien.

Esa noche tuve un sueño muy especial que me dejo con un mensaje importante. 31  24  8

El viernes en la mañana mi mamá llegó a visitarme al departamento y me llevó a desayunar antes de mi clase de japonés (a la que voy de oyente cuando mi horario y la escuela lo permite :C )

Platicamos un rato y me logré sentir un poco más motivada. Reuní el valor suficiente como para decirdirme preguntarle a la maestra si me daba permiso de decir el discurso frente a la clase.

Después de que me diera el permiso, dije el discurso por primera vez frente a un "público" que no fuera mi hermanita, Arnulfo, Frank, Zero o Tsugumi.

Y curiosamente, me senti bien. No se me olvidó el último párrafo que apenas había aprendido el día anterior y me sentí cómoda con la manera en la que fluyo el discurso.

Cuando acabe, mis compañeros me aplaudieron. Uno de ellos dijo confiado "Ya ganó!" y pude sentir como me ponía roja por su comentario. Y después..

Pues.. después, la sensei me dijo algo que me impactó y me preocupó mucho.

"No te entendí mucho. Tu entonación esta muy... rara.  Es una lástima que no trabajaramos en tu discurso antes, porque mañana es la competencia y ya no tienes tiempo para hacer los cambios necesarios."

Es díficil describir la sensación fría que sentí por dentro en ese momento. Después de todo lo que había hecho, al parecer no había sido suficiente incluso para poder cumplir aunque fuera mi propósito más sencillo: enviar un mensaje de esperanza, poder comunicar algo al público.

Para ser sincera, llegué llorando al departamento. Me sentía cansada, triste. Frank estuvo a mi lado durante ese día díficil y me dejo llorar en su hombro un buen rato.

Puede sonar estúpido, pero realmente en ese momento me sentía insegura de mi misma. Temía que incluso se me olvidaría el discurso en el mero momento o que tal vez abriría la boca y no saldría ningun sonido.

Lo que más temía era no poder darme a entender o ni siquiera cumplir mi pequeño propósito de poder aunque fuera comunicar algo a las personas que me escucharan.

Y fue en ese momento en el que mi mamá me dio terapia intensiva.
Me recordó la razón de que había entrado al concurso en primer lugar. Yo lo hice por GUSTO.
Porque quería revivir mi idioma favorito. En unos meses, había recuperado gran porción de mi vocabulario y había encontrado la motivación para encontrar un tema que me apasionara y que quisiera compartir con los demás. Había hecho una nueva amiga, había logrado calificar en categoría C cuando en un principio ni siquiera sentía que podría calificar para Categoría A.

Tal vez mi entonación no era perfecta. Tal vez pronunciaba a veces mal "YuME" (sueño) y lo decía como "YUme" (famoso).
Pero todo esto lo había logrado con mi propio esfuerzo, sin el apoyo de una maestra de japonés oficial o una institución que quisiera que la representara.

Yo lo había hecho de manera independiente por gusto. Lo hacía porque me apasiona el idioma. Porque quería aprender más.

Y al recordar todo esto, me sentí mas tranquila. Enfocada.

Independientemente de todo, lo que haría lo haría con gusto. Porque la verdad es que entré al concurso no por el PREMIO o el reconocimiento, sino porque me encanta el japonés.

Con esta mentalidad, me quedé dormida.
Al día siguiente fue el concurso.

Pero creo que toda la cuestión del concurso la escribiré en otra entrada.
Esta entrada es suficientemente larga... jeje...

Pero escribo esto porque no quiero olvidarlo. Todo este viaje y preparación me ha traído muchas lecciones de vida que prefiero recordar.

Y pues... tengo clase en 20 minutos y aún tengo que checar si tengo tarea o algo así que en serio ya debería terminar esta entrada, jeje...


Veré si escribo lo del concurso hoy en la nochecita o mañana.

M

Profile

makeiri
27 años. Soñadora. Creativa. Parlanchina.
Twitter

Latest Month

December 2018
S M T W T F S
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031     
Powered by LiveJournal.com
Designed by Tiffany Chow